Restaurante Elmandela

ElMandela es un restaurante africano situado en el centro de Madrid, que funciona como una empresa de inserción para migrantes forzosos africanos. El proyecto nace con la idea de crear un espacio donde mostrar la cultura africana, desde su complejidad, a través de la gastronomía. Un estudiante camerunés que había vivido con la Fundación San Juan del Castillo en Madrid planteó el proyecto hace seis años, y la organización apoyó la idea con el propósito de dignificar la cultura africana y crear un espacio de inclusión para ciudadanos subsaharianos.

Diaka, uno de los trabajadores del centro, explica que ElMandela le ha ayudado para aprender y crecer dentro de España y de sus estudios de hostelería. “La gente viene, te quiere conocer y hablar, y conocer África. Hay mucha curiosidad y mucho intercambio, y me gusta porque puedo integrarme más en la sociedad y ganarme la vida, me siento muy motivado y feliz”.

 

Los chicos que trabajan en ElMandela también han participado en actividades de sensibilización. Recientemente la cadena de radio Cope, una de las principales del país, entrevistó a Diaka, camarero y a Martin, el cocinero camerunés, así como a uno de los responsables del proyecto.

Según señala Francisco Ángel, uno de los responsables, “la integración se produce mediante el trabajo, y de ahí todos los elementos que rodean la iniciativa, como el ocio, la gastronomía y todos los aspectos culturales. Además, es un proyecto autogestionado por los propios chicos africanos, una vez que las personas locales se retiran y dan recursos y herramientas a los propios migrantes para que lo gestionen. Todos los proyectos de la Compañía de Jesús buscan empoderar a los propios chavales africanos. Ellos saben que si trabajan duro, tiene sus frutos y es positivo para todos”.

Diaka explica que está muy motivado con su trabajo aquí. “Los primeros días me asustaba hablar y acercarme a los españoles. Con el tiempo voy cogiendo más personalidad, más motivación y confianza. Voy a trabajar con una sonrisa, porque la gente sale feliz del restaurante y sé que cada experiencia va a ser positiva para todos nosotros; me siento en familia y que todos trabajamos juntos para salir adelante”.